Es importante considero destacar la importancia de que los niños jueguen en espacios abiertos. Como hemos oído decirle a las abuelas los niños necesitan airearse, y es que jugar al aire libre tiene múltiples beneficios para los más pequeños de la casa. Para empezar, el contacto con la naturaleza vuelve a los niños más resistentes a todo tipo de bacterias y polvos y hace que se acostumbren a varias condiciones atmosféricas, desde el sol, hasta la lluvia y el viento. Además, el contacto con el sol juega un papel muy importante en el proceso de absorción de vitamina D y de calcio, lo que ayuda a fortalecer los huesos.
Los juegos al aire libre también influyen de manera positiva en el desarrollo de la imaginación y la creatividad y ayuda a prevenir la obesidad infantil, ya que durante el tiempo pasado en las actividades físicas los niños queman muchas calorías de una manera natural y saludable.




